Leyendas Urbanas

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leyendas_urbanasPor Reno:

 

El primer recuerdo que tengo acerca de algo que no era cierto pero llegué a creer en su momento fue cuando visité un rancho, yo tenía ocho años, y el hijo de la persona que nos invitó me dijo, -mientras disparábamos un rifle de municiones contra los maizales-, que detrás de éstos pasaba a media noche el jinete sin cabeza.

Como esa, después escuché la de un espanto femenino que aparece en los pueblos buscando a gritos su hijo: La Llorona. El de un viejo brujo que para hacer el mal se transforma en animal: El Nahuál. El de unos seres viejos con cara de niños  que viven cerca de las lagunas o de alguna caída de agua y que se aparecen para robarte algo: Los Chaneques o Aluxes. Todos parte de mi proceso de razonamiento de niño de ocho años, lo cierto es que siempre se ha buscado la verdad de las cosas (aquí entra la ciencia) la razón, la experimentación y todo lo que vi y aprendí en la primaria. Lo demás eran mitos, ese compendio de conocimientos basados en cuentos e historias provenientes de fuentes que se pierden en el tiempo y cuya comprobación resulta imposible si no, dejaría de serlo para transformarse en historia.

Estas historias saltan de país en país, de idioma en idioma y algunas son muy buenas para seguir siendo contadas:

Quien no ha oido hablar acerca de una mujer que pide aventón a los camiones y cuando éste se para nadie llega jamás a subirse.

Que tal aquella historia que afirma que si se deja un diente sumergido en Coca-cola éste se disuelve, incluso continuando con esta bebida, se dice que la fórmula del sabor la conocen sólo dos personas que no pueden viajar a la vez por si alguno muere, que si la coca cola mezclada con una aspirina te pone mal, que si contenía droga para engancharnos a ella.

Que si Joaquín Pardavé murió enterrado vivo. Que si hay unas culebras que llegan a las casas donde hay recién nacidos para succionar la leche directamente de los pezones de la madre. Que si Pedro Infante está vivo y se le puede ver en el estado de Morelos. Incluso ha habido rumores para desprestigiar algo o a alguien, desde esa teoría puesta de moda por Dan Brown  en el que se descalifica totalmente a María Magdalena convirtiéndola en la compañera de Jesús, hasta que las hamburguesas de McDonalds son de soya, Una de mis favoritas es la de Kentucky Fried Chicken, quien fue objeto de un estudio por la Universidad de New Hampshire en el que se afirmaba que esa compañía, parte de la tradición americana por muchos años, había tenido que retirar la palabra Chicken (pollo) y convertirse en KFC. Cuando todo mundo se preguntó la razón comenzó el mito: Se supone que el gobierno de Estados unidos no permitió que volvieran a usar la palabra Chicken ya que ellos no utilizaban pollo para hacer sus alimentos, la gente se quedó pasmada e inquirió que era lo que se estaban comiendo entonces, así se inició una investigación que reveló que KFC (lo pongo así para abreviar) en realidad no estaban usando pollos reales, sino organismos manipulados genéticamente que mantenían vivos con tubos dentro de sus cuerpos que les proveían de sangre y nutrientes para mejorar su estructura, estos organismos no tenían un pico, ni patas ni plumas, su estructura ósea estaba dramáticamente reducida para que tuvieran más carne y así KFC no tuviera que pagar mucho para costear sus productos así ya no tenían que cortar los picos no las patas y se ahorraban remover las plumas.

El gobierno entonces les ordenaba que no usaran más la palabra chicken en sus menús.

Por supuesto la Universidad, a petición de la compañía, se encargó de publicar que se trataba de un informe falso y fuera de la realidad.

Por supuesto los mitos han ido cambiando con la moda, ¿Recuerdan el que afirmaba que un funcionario publico que trabajaba en las alcantarillas de Nueva York aseguraba haber sido atacado por un cocodrilo gigante que se escondía en los túneles de la ciudad? Se decía que esta plaga era el resultado de una moda que hubo en ese país que consistía en adoptar diversos reptiles que eran desechados por sus dueños tirandolos al excusado cuando empezaban a crecer. La más reciente en México, sin lugar a dudas fue la de un ser de apariencia cabría con alas y cuerpo espeso, de ojos grandes y espinas en el lomo que llegan hasta la cola como la de un canguro, que chupaba la sangre de las ovejas, y por ello el nombre de Chupacabras. Lo rescatable de este nombre son los maravillosos tacos que se pueden probar afuera de la estación de metro Coyoacán que llevan este nombre y que no se salvan del mito, -se cuenta que son de caballo-. No importa igual saben bien.

Digo que hay especulaciones metafísicas como preguntarse si ¿Dios existe?, o ¿Cuál es su esencia? Incluso preguntarse éticamente: ¿Cuándo existe la guerra justa? o  ¿Debo amar a mis enemigos? o si me engaña mi esposa.

Solo queda interpretar la vida, el universo y todo lo demás por la vía de la experimentación y la comprensión de las leyes naturales. Para estos casos y algo que se puede aplicar en la vida y que además personalmente me ha dejado muy satisfecho siempre que no entiendo bien algo es:

Lo que ocurre hoy, será lo mismo que ocurre mañana, si las condiciones son similares.

 

...y esto se aplica siempre.

 

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