- Cine

En Cartelera: Vida inteligente

Leído: 63.

Roy Adams (Ryan Reynolds), David Jordan (Jake Gyllenhaal) y la tripulación de la Estación Espacial Internacional viajan a Marte con el objetivo de comprobar si las muestras recogidas en el planeta rojo presentan indicios de vida inteligente. Cuando uno de los científicos a bordo examina la única célula encontrada, todo el equipo presencia un hecho insólito: la prueba incuestionable de que hay vida extraterrestre.

Ante su asombro, deciden examinar y establecer el primer contacto con el organismo alienígena. Desgraciadamente, el grupo de astronautas descubrirá demasiado tarde que esta forma de vida es más inteligente de lo que esperaban, hasta tal punto que sus vidas podrían estar en grave peligro. Si ese ente microscópico llega a la Tierra podría poner en peligro toda existencia humana. ¿Cuál es exactamente la amenaza a la que se enfrentan? ¿Cómo le harán frente?

 

En Cartelera: Power Rangers

Leído: 2.

Billy, Zack, Kimberly, Trini y Jason son un grupo de adolescentes con las típicas preocupaciones de su edad. Pero todo cambia cuando, después de entrar en contacto con un extraño objeto, descubren que tienen superpoderes. De la noche a la mañana, se conviertenen en superhéroes, así que deciden aprovechar sus increíbles cualidades para salvar el mundo. Y es que, Angel Grove, la pequeña ciudad en la que viven, y el resto del planeta están en peligro por culpa de una amenaza alienígena.

Los cinco jóvenes se convertirán entonces en los Power Rangers: Billy (RJ Cyler) será el ranger azul, Zack (Ludi Lin) se convertirá en el Ranger Negro, Kimberly (Naomi Scott) se transformará en la Ranger Rosa, Trini (Becky G.) será la Ranger Amarillo y Jason (Dacre Montgomery) el Ranger Rojo. Juntos tendrán que luchar contra la malvada villana alienígena Rita Repulsa (Elizabeth Banks), para evitar que la Tierra caiga en sus garras.

 

En Cartelera: Contratiempo

Leído: 2.

Tras evaluar la cosecha fílmica patria del año que hemos dejado atrás, podríamos asegurar sin equivocarnos que el thriller está de moda en el cine español. A la estupenda cosecha 2016 se añade Contratiempo, el nuevo trabajo de Oriol Paulo, que después de unos cuantos trabajos como guionista (Los ojos de Julia) debutaba hace cuatro años con El cuerpo, una de las primeras cintas de este revival reivindicativo del suspense. Contratiempo, en efecto, se mueve bajo las mismas coordenadas y comparte unas cuantas constantes con el ejercicio anterior de Paulo, pero si aquella película era un policial dramático, esta película es un whodunit en toda regla, una suerte de Cluedo que arranca, precisamente, con dos personas en una habitación dispuestas a desentrañar el misterio.

A Paulo, no obstante, las cuestiones narrativas aún se le resisten. La resolución del relato era uno de los talones de Aquiles de El cuerpo y aquí el manejo de la tensión y el desarrollo del nudo han mejorado sustancialmente, pero no tanto como para que en un momento dado el espectador no descubra antes de tiempo el quid del asunto. Aún y cuando el ardid narrativo sea su punto débil, Paulo vuelve a demostrar que la construcción de atmósferas y la construcción de personajes femeninos con dobleces son su mejor virtud. Todos y cada uno de los escenarios por donde se mueve Contratiempo están cuidadísimos y reflejan una sofisticación cinematográfica poco habitual en nuestro cine, desde el hotel à la Kubrick en donde ocurre el crimen con el que da comienzo el filme hasta los espacios urbanos (a pesar del exceso de planos recurso mostrando los rascacielos barceloneses). Del mismo modo, el personaje encarnado por Bárbara Lennie ofrece un arco de transformación ejecutado con astucia por la actriz que suma a su filmografía otra femme fatale antológica. No suscitan tanto entusiasmo las interpretaciones de Mario Casas y Ana Wagener, que pese a sostener el misterio sobre sus hombros apenas consiguen transmitir el carisma y el conflicto hitchcockiano que un puzle tal requería.

A favor: Bárbara Lennie, en otro recital interpretativo.

En contra: Que no hace falta estar muy despierto para solucionar el interrogante que propone.

 

En Cartelera: El árbol del abuelo

Leído: 2.

Seguramente no hay nada más arraigado en el ADN y carácter español que el quijotismo. Vale, igual a veces parecemos más quevedianos que cervantinos, más de la picaresca que de los hidalgos con el alma blanca. En pleno quinto centenario del autor de El Quijote, Iciar Bollaín y Paul Laverty le rinden un evidente homenaje con una quijotesca peripecia en donde seguimos peleando con molinos de viento y nos siguen humillando los poderosos con falsas promesas de ínsulas.

No está Rocinante pero sí un camión. Y el hidalgo soñador, ese antihéroe que arrastra a la aventura y a los caminos (la carretera) a sus compañeros es en este caso una chica, a ratos igual de complicada, neurótica y soñadora que el caballero de la triste figura descrito por Miguel de Cervantes. Verborreica, obsesionada, insegura, quijotesca en suma, la protagonista femenina de El olivo vive con la idea de un mundo lamentablemente ideal (la infancia, los buenos y bellos momentos vividos junto a su abuelo, este mismo otra suerte de Alonso Quijano, ya silente, ya fuera de la realidad, atrapado en la melancolía), de un tiempo de fantasía (ese tronco del olivo que asemeja un ser extraño, un monstruo) que no existe. Junto a ella tenemos a dos Sancho Panza, uno de ellos de manual (el personaje que borda el siempre eficaz y capaz de hacer emotivo y próximo cualquier papel Javier Gutiérrez)y el otro un silente testigo de los hechos, un fiel escudero enamorado en secreto (Pep Ambròs, toda una revelación en cómo sabe expresarlo todo con sus silencios y miradas).

Paul Laverty escribe un guión que se va desinflando un poco conforme el viaje va llegando a su final en Alemania, culpa de un buenrrollismo demasiado simplista y de un no buscado pero encontrado maniqueísmo en esa lucha, esbozada de manera muy facilona, entre pobres y ricos. Por fortuna, El olivo no la ha terminado dirigiendo su habitual colaborador, Ken Loach, y sí Iciar Bollaín, su compañera sentimental. Eso hemos ganado porque la autora de También la lluvia ha preferido siempre fijarse en las personas y no en los mensajes, en los detalles incluso de comedia (esas amigas de la protagonista, la estatua de la Libertad). Es en ello y en esos momentos de silencio, de personajes que se miran y no necesitan decir nada ni escribir nada en Facebook en donde el film gana enteros, los suficientes para tocar la parte humana, la parte quijotesca, que todos tenemos.

A favor: la sencilla maestría con la que Javier Gutiérrez construye su personaje.

En contra: todo ese final con activistas y fiesta

 

En Cartelera: Aquarius

Leído: 1.

Clara, una ex-crítica musical de Recife de 65 años, vive retirada en un edificio particular, el Aquarius, construido en la década de 1940 sobre la chic Avenida Boa Viagem, que bordea el océano. Un importante promotor ha comprado todos los apartamentos, pero ella se niega a vender el suyo y emprende una guerra fría contra la empresa que la acosa. La estresante situación le perturba y le lleva a pensar en su vida, en su pasado, en sus seres queridos.

 

En Cartelera: Tenemos la carne

Leído: 1.

Dos hermanos andan sin rumbo por una ciudad en ruinas en busca de algo de refugio y comida. Cuando entran por casualidad en uno de los pocos edificios que quedan en pie, se encuentran con un hombre muy singular. Este extraño individuo les hará una propuesta de lo más extraña y siniestra para sobrevivir al mundo exterior.

 

En Cartelera: Kong: La Isla Calavera

Leído: 148.

Me parece realmente increíble el caramelo que Warner Bros nos ha regalado a todos los fans del kaiju-eiga. Porque más allá de la divertidísima cinta de aventuras que es Kong: La isla calavera, esta se revela como la perfecta sublimación de la serie B (con presupuesto de mega-blockbuster: muy loco todo) así como todo un festín para aquellos adoradores del fantástico que disfruten sin ambages viendo cómo se zurran entre sí todo tipo de monstruos gigantes. ¿A quién no le puede gustar eso? A medio camino entre una comedia cosida a gusto de John C. Reilly, un Jurassic Park donde se cambian los dinosaurios por bestias surgidas del Mundo Perdido de Conan Doyle (aunque también nos valdría Michael Crichton, claro) y un bélico sci-fi en la línea de Aliens: el regreso (1986), con los privates de la armada yanqui armándose hasta los dientes para combatir a las fieras, esta enésima secuela de King Kong (1933) –seguro que a Merian C. Cooper y a Ernest B. Schoedsack les volvería locos- es un auténtico deleite para todos aquellos que sepan disfrutar de una buena dosis de fantasía, acción y cuerpos desmembrados.

El equilibrio narrativo del film es realmente extraño: a su manera quiere ser En busca del arca perdida (1981) –de ahí que Tom Hiddleston figure como el héroe de la función (aunque el verdadero héroe sea Kong, claro)-, Apocalypse Now (1979) –las citas-homenaje al film de Coppola son continuas, aunque aquí cambien “La cabalgata de las Walkirias” de Wagner por el “Paranoid” de Black Sabbath- y El mundo de los perdidos (2009) –y eso que no le entran todos los chistes que quisiera a John C. Reilly-, todo en uno. Pero cualquier altibajo argumental o fallo de delineamiento en el perfil de X personaje queda perdonado en cuanto aparece un bicho gigante y empieza a empalar y cortar miembros de los inútiles humanoides. Tensión, diversión, fascinación y terror vivo, todo mezclado (y agitado) en unas inusuales tomas largas –esto no es Armaggedon (1998), sino algo mucho más clásico-, donde el espectador solo puede sentirse sacudido por las imágenes que ve en pantalla. Vaya, sólo por la primera aparición de Kong enfrentándose a los helicópteros UH-60 Black Hawk y UH-1H Iroquois, esta película ya entraría en el Top 3 ever de las mejores películas protagonizadas por King Kong

A favor: Cada vez que aparece un monstruo.

En contra: Cada vez que no aparece un monstruo.

En Cartelera: Manhattan en la oscuridad

Leído: 64.

Porter Wren es un periodista dedicado a los tabloides, pues posee un apetito insaciable por el escándalo. En casa es un marido encantador y un padre ejemplar, pero cuando conoce a una seductora desconocida que lo invita a resolver un complicado asesinato, su rutina cambia por completo. De esta forma se ve envuelto en un desagradable caso de obsesión sexual y chantaje, que acaba poniendo en peligro su puesto de trabajo, su matrimonio y su vida.

Brian DeCubellis (Editorial Boards: Bill Clinton) dirige y escribe esta película de misterio protagonizada por Adrien Brody

 

En Cartelera: En ste rincón del mundo

Leído: 66.

En este Rincón del Mundo, nos cuenta la historia de Suzu Urano, quien se muda para casarse y vivir con su nueva familia en la ciudad de Kure, ubicada en la costa de la prefectura de Hiroshima, donde ella sobrevive a las adversidades de la Segunda Guerra Mundial, siempre tratando de ver el lado hermoso de la vida.

 

En Cartelera: Neruda

Leído: 68.

En los primeros compases de la película seguimos a Neruda hasta los baños del Senado, acaso donde se deciden de verdad los asuntos del país. En un intercambio de fogueo, el presidente del senado se dirige al poeta chileno como “Calígula”, a lo que Neruda le responde con un ceremonioso “señor presidente de esta cámara de mierda”. Poco antes, ya hemos entendido que los versos de este Neruda se leen como prosa noir: «Hace tres años que acabó la Segunda Guerra Mundial y aquí, en esta casa alegre, está a punto de comenzar una persecución memorable». Esa casa alegre es la casa del propio Pablo Neruda, un dionisíaco Pablo Neruda, que celebra dentro una suerte de bacanal de alcohol, mujeres y poesía. Una imagen que, quizás, solo exista pensada en la cabeza del policía que lo vigila destre el otro lado de la verja, que no sea más que el reflejo de una cierta idea del “mundo de la cultura”. Al presentar su película, el chileno Pablo Larraín la ha descrito como un “anti-biopic”, pero sería más preciso hablar de un biopic en contraplano: la narración de una figura a través de su proyección opuesta, la de un policía acomplejado, rencoroso y triste, «otro niño triste, otra juventud perdida», como él mismo se formula, «un espía furioso, despreciando ideas y palabras que nunca entenderá. Impotente. Guardián de una frontera imaginaria». Un policía, interpretado con hierática convicción por Gael García Bernal, que persigue a Neruda en su huida de Chile, dándole réplica desde el otro lado del espejo al poeta en exilio, al poeta del Canto general.

 
Larraín, ese cineasta cruel y terriblemente burgués que lleva años sermoneándonos desde el púlpito (qué castigo la abyecta El Club), se muestra aquí como cineasta desubicado, incapaz de sumar al texto, intentando imponer su exhibicionismo a toda costa, con ese esteticismo afectado marca de la casa lleno de filtros azulados y absurdos flares. Por suerte, tal como en un momento pareciera que el personaje del policía se revelase contra la ficción (imposible no pensar en Unamuno de Niebla), el texto también rema con fuerza hasta sobreponerse a un cineasta desnortado. Para el guionista Guillermo Calderón es tan importante el hecho histórico como la posibilidad de un hecho, ya que la única manera de acercarse a alguna verdad en torno al poeta es a través de la ficción, de proponer una película “nerudiana”. Ficción y realidad se igualan y se retroalimentan y se establece así una provechosa fricción en el plano diegético que dinamiza además una acertada tensión en torno a las contradicciones del “artista comprometido”: en un momento de la película se evoca a Neruda dictando su poesía mientras limpia pescado («el poeta le dio las palabras para que ellos pudieran contar su vida, su vida dura. (...) Ahora lo pueden citar cada vez que los pise la historia») mientras que el policía, por su parte, lo espía en actitudes endiosadas, en soirées frívolas de alcohol y sexo («les encanta empaparse del sudor y las lágrimas del dolor ajeno»).

 
Calderón rinde tributo a Pablo Neruda al convertirlo en un personaje de una de esas novelas policíacas que tanto amaba, en una de esas figuras centrales huidizas que podrían aparecer en el universo de Hammett, Chandler o Himes. Calderón se imagina a Neruda imaginando, en un metarelato en gerundio, como si con su huida el poeta desvelase la ficción que anida en la realidad y la verdad que atesora la ficción. Queda así una película nerudiana que navega por hechos históricos a través del género (¡ojo al cameo casi hergeniano de Pinochet!), que nos acerca al poeta a través de un poema hard-boiled.

 

Lo mejor: el libreto de Guillermo Calderón

Lo peor: la incapacidad de Pablo Larraín

 

En Cartelera: Intriga mortal

Leído: 71.

Cali convence a sus amigas de pasar las fiestas navideñas en casa de su tío, donde pueden festejar a lo grande. Al darse cuenta de que la casa no es de su tío, Holly y Mel deciden que es momento de irse, pero son sorprendidas y deben actuar rápidamente para salir del problema en el que están metidas antes de que sea demasiado tarde.

 

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