- Cine

En Cartelera: No toques dos veces

Leído: 1.

 

Chloe, una adolescente que viaja a Inglaterra para reencontrarse con su madre Jess, hoy en día convertida en una famosa artista, pero que cuando Chloe era pequeña la entregó a servicios sociales y así poder rehabilitarse de sus adicciones. A los evidentes problemas para volver a conectar con su hija, se suma el peor de todos: Chloe ha tocado a la puerta de una casa abandonada sin imaginar que ha despertado a un ser infernal y vengativo que es conocida como una bruja demoníaca.

 

En Cartelera: La odisea

Leído: 1.

 

En el verano de 1946, la familia Cousteau vive al completo en su casa a la orilla del Mediterráneo, en un paraíso en la tierra. Pero, a pesar de todo, Jacques no es feliz. Bucear y ver las estrellas junto a su mujer y sus dos hijos no es suficiente para él, pues ansía vivir grandes aventuras y cree en el progreso.

Diez años más tarde, ya convertido en una celebridad internacional gracias a inventos como los dispositivos de vida autónomos, tendrá graves enfrentamientos con su hijo Philippe, que intenta hacerle ver que el progreso y la polución tienen consecuencias nefastas en el mundo marino. Juntos a bordo de su buque Calypso sabrán dejar de lado sus diferencias… hasta que la tragedia llegue.

 

En Cartelera: Lolo El hijo de la novia

Leído: 1.

 

Durante sus vacaciones en el sur de Francia, Violette conoce a Jean-René. Ella es una sofisticada parisina que trabaja en el mundo de la moda y él un geek informático de Biarritz, pero -contra todo pronóstico- se enamoran.

Jean-René se acaba mudando a París por trabajo y así pueden continuar su historia ante la sorprendida mirada de Ariana, la amiga esnob de Violette. Pero las cosas se complican más cuando entra en escena Lolo, el consentido hijo de Violette que, a sus 19 años, está decidido a hacer todo lo posible para sabotear a Jean-René y recibir él todas las atenciones de su madre.

 

En Cartelera: No soy tu negro

Leído: 1.

 

I’m not your negro es, sin duda, la película que de manera más incisiva y certera habla del Black Lives Matter. También, por tanto, de la “América de Trump”. Pero no de la que empieza con él - quién sabe cómo acabará - si no de la que ha desembocado en la elección del psicópata anaranjado en la presidencia del país. De unos Estados Unidos alienados por una avalancha de imágenes de desconexión (con la telerrealidad como última perversión) que han ido trabajando una imposición del desconocimiento y la superficialidad como norma, una estrategia vehicular del viraje hacia la ultraderecha que vive Occidente en la actualidad. Unos Estados Unidos con un racismo sistémico que nadie quiere o sabe asumir. Unos Estados Unidos de Trump que lo son porque antes han sido los Estados Unidos de Michael Brown, Eric Garner, Trayvon Martin, del #OscarSoWhite. Y de todo esto y más habla I’m not your negro, con espíritu vehemente y discurso reflexivo.

Solo que las palabras que escuchamos en el excelente documental de Raoul Peck no provienen de discursos elaborados en 2017, si no de una carta escrita en 1979 por el escritor James Baldwin. “La Historia no es el pasado, es el presente. Somos nuestra Historia”, afirma Baldwin en uno de los varios cortes que vemos en la película de sus mítines en foros universitarios y que resuenan todavía hoy como poderosos timbrazos de despertador. En esa frase encontramos la sinopsis atomizada de I’m not your negro, un exhaustivo trabajo de documentación y escritura cinematográfica que toma como espina dorsal la carta que Baldwin escribiera a su agente literario en 1979, en la que le relataba qué le llevó a querer emprender una titánica y dolorosa tarea, a medio camino entre lo profético y lo exorcizante: narrar las vidas truncadas de Martin Luther King, Malcon X y Medgar Evers. Un libro que, finalmente, quedaría inconcluso con la muerte de Baldwin, pero cuya sola génesis ya contendría toda la obra por escribir. Alejado de la raíz religiosa de Luther King y Malcom X, Baldwin formaba parte de una minoría laica y posmoderna dentro de su propia minoría, abordando el problema racial desde su intelectualidad. De ahí el aire melancólico y sensible que impregna su figura, la de un escritor, ensayista, poeta y activista mayúsculo y tan preclaro que a pesar de todo, afirma desde la más absoluta comprensión centrífuga del ser humano: "No puedo ser pesimista, porque estoy vivo. Ser pesimista significa que has aceptado que la vida humana es un asunto académico”. Es en la recuperación, honesta y profunda, de la figura de Baldwin, donde I’m not your negro se hace también imprescindible.

En los primeros compases de I’m not your negro, una grabación de televisión nos muestra como el presentador Dick Cavett le recrimina a Baldwin qué los negros no sean más optimistas con su futuro cuando ya había, en 1968, “negros en todos los ámbitos de la sociedad estadounidense” (política, deportes, cultura…). A esa pregunta, y en resonancia con la respuesta de Baldwin, el cineasta haitiano Raoul Peck contrapone imágenes filmadas 49 años después: de las revueltas de Ferguson a las diferentes muestras de violencia policial, cuando no asesinato, contra la población afroamericana. En ese juego de espejos, que ahonda en los cimientos invisibles, y sin embargo a plena vista, que perpetúan el racismo en el sistema norteamericano (con parada especial en el papel de Hollywood, por su alcance de masas) se mueve I’m not your negro, ilustrando las palabras de Baldwin al mismo tiempo que las piensa y las pone en relación. Un ejercicio profundamente cinematográfico (esto es, de montaje), en el que Peck se vale además de la narración firme y nocturna de Samuel L. Jackson para equilibrar una de las películas más relevantes del año.

Lo mejor: todo

Lo peor: que sales con ganas de seguir leyendo a Baldwin y en España está todo descatalogado

 

En Cartelera: La Morgue

Leído: 89.

Las historias de terror clásicas nunca pasan de moda. Pero parece que el cine actual se ha olvidado de ellas. Esas películas de sustos que funcionaban como un tiro, narrativa y visualmente sólidas, cuya única pretensión era la de hacernos pasar un mal buen rato. Pequeños clásicos que echaban mano de una bendita economía narrativa; con ochenta minutos tenían suficiente para dejarnos clavados en la butaca. Cintas que se miraban en el espejo de viejos relatos de miedo o en las historietas de cómic que en los cincuenta popularizaron el género entre, ojo, niños que apenas habían entrado en la adolescencia sin que los padres se quejarán por ello -¡qué tiempos!-. En la actualidad, ese terror añejo, apenas representado por los títulos de James Wan y algunos francotiradores independientes, debería y podría convivir con propuestas más modernas, que las hay y muy interesantes. Ahora bien, como ese horror vintage escasea, cuando surge un filme que recupera con acierto esos aires clásicos y además lo hace de forma fresca, se produce una epifanía en el género que le otorga un valor especial. Ese es el caso de La Morgue, el nuevo esfuerzo de André Øvredal tras el fantástico found footage que fue y sigue siendo Trollhunter.

En Cartelera: Un golpe con estilo

Leído: 13.

Willie (Morgan Freeman), Joe (Michael Caine) y Al (Alan Arkin) son tres amigos jubilados a los que el sistema les ha congelado su plan de pensiones. Desesperados porque no pueden pagar las facturas, están decididos a recuperar su dinero. Los tres ancianos deciden entonces arriesgarlo todo y embarcarse en un temerario plan que consiste en atracar al mismísimo banco que se quedó con su dinero.

Remake del thriller Going in Style que dirigió Martin Brest en 1979, esta versión la dirige Zach Braff.

 

En Cartelera: Día del atentado

Leído: 15.

El título pone fácil la predisposición contra ella sin incluso haberla visto, para, así, descalificarla con rapidez. Pero lo cierto es que Berg pertenece a esa clase de directores, predominantemente norteamericanos, pero no los únicos, que no aspiran, o al menos no transmiten esa sensación, a alcanzar un nivel autoral y se aplican para realizar películas. Algo tan sencillo pero, en el fondo, tan complicado. Berg ha entregado mejores o peores títulos, pero hay algo en su cine que entronca con una tradición narrativa en el que las imágenes van marcando la narración y que posee, en su forma y en su fondo, un potente sentido de ‘gran cine’. Algo que ha ido elaborando película tras película con mayor o menor acierto, siempre manejándose mejor en unos contornos narrativos muy precisos -Friday Night LightsEl único superviviente, sus episiodios para The Leftovers y sus dos últimas películas- que cuando debe moverse en territorios más amplios –La sombra del imperioBattleship e, incluso, Hancock, que bien podría estar en el otro grupo-. Así, Berg no se incluye, ni se incluirá dentro de ningún debate crítico debido a esa imposibilidad de trazar, en apariencia, coordenadas específicas alrededor de su trabajo visual. Se trata de un director que, como tantos otros, imponen un acercamiento más basado en sus películas que en una supuesta correlación o evolución autoral a lo largo de su carrera.

Días del atentado, como decíamos, posiblemente sea despachada con rapidez, como lo fue Marea negra en algunos medios, sirviéndose de plantillas crítica anquilosadas que siguen patrones establecidos y seguros para rechazar un tipo de cine con facilidad. A pesar de ello, habrá el tiempo suficiente para llevar a cabo un comentario político, o supuestamente político, sobre ella sin entrar en que la propuesta de la película es compleja en su modo de acercarse a la recreación del atentado terrorista de la maratón de Boston en 2013, así como en la forma en que Berg lo pone en imágenes. Porque desde el comienzo hasta que se muestra el momento preciso del atentado, pasan alrededor de cuarenta y cinco minutos basados en un minucioso desarrollo de las horas previas en las que los terroristas tienen su lugar en la historia, algo que puede recordar a United 93 en tanto al deseo de entregar una visión poliédrica del suceso, si bien, la gran y muy reveladora diferencia, y que sirve para hablar de la película de Berg, se encuentra en que abandona toda tentativa de hacer pasar las imágenes de Día del atentado por documentales como sí hacía en gran medida Greengrass.

Berg deja claro que su película es una ficción basada en hechos reales y narra desde la reconstrucción, como ejemplifican algunas secuencias, como en la que sobre un enorme suelo recrean los posibles movimientos de los terroristas para, después, localizar imágenes a través de las cámaras de seguridad de las calles, aunando de esta manera investigación tradicional y nuevas tecnologías. Berg se toma su tiempo para ir mostrando a los personajes, para ir creando un contexto –de ahí la importancia de las tomas aéreas y planos generales de la ciudad que marcan el paso del día- y un tono, con un ritmo lento y pausado que con la ayuda de la música de Trent Reznor y Atticus Ross, quienes, como habitúan, componen una partitura que no acompaña a las imágenes sino que aumenta la narración siendo parte de ella a modo sensorial, casi emocional. Así, la película avanza hasta la explosión, a modo de retrato de un grupo de personajes y de una localidad que, pocas horas después, sufrirá un ataque, después del cual la película toma el camino del thriller para recrear las horas posteriores al atentado y la detención de los responsables.

Durante todo esa parte, Berg está interesado en narrar los sucesos, siguiendo un ritmo pausado, con detalle, desde un punto de vista humano cuya pretendida objetividad y falta de comentario –salvo en las imágenes finales de la película- pueden ser visto y entendido, precisamente, por su contrario. Lo relevante es como Berg construye una película en la que el montaje de las imágenes va creando un sentido anímico que se corresponde con lo sucedido ese día, suponemos, en cada preciso momento en una recreación emocional y sensorial que tiene en su trabajo con las imágenes un sentido clásico a la vez que en su tratamiento se abre a un relato más presente en su elaboración interna.

Y en ese itinerario visual y musical que crea Berg, la película narra con buen pulso y sentido veinticuatro horas de una pesadilla que nos entrega imágenes y momentos de gran ambición en su elaboración y en su contenido. El acercamiento, por otro lado, a las circunstancias es tan complejo como demuestra que el personaje interpretado por Mark Wahlberg, el único de los principales que no corresponde con la realidad, se alza como una figura que trastoca la propia imagen del actor como la del héroe blanco masculino (y no olvidemos que estamos en Boston…) al mostrar su figura de manera poco complaciente, sirviendo incluso como parábola de la impotencia de mantener a salvo a la familia, por ejemplo, ante unos sucesos así. El héroe individual queda desplazado en Día del atentado por lo colectivo, por el trabajo de todos los ciudadanos, una idea que, por otro lado, aparece de manera transversal en el cine de Berg, quien ha logrado con su última película la que quizá sea la mejor de su carrera al llevar todo lo expuesto anteriormente a unos magníficos niveles narrativos.


Lo mejor:
 El trabajo visual y tonal de Berg, la banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross.

Lo peor: Que indudablemente se hablará de ella como película de la ‘América de Trump’ sin saber muy bien cuál es esta y que se desprecie sin atender bien a sus virtudes.

 

En Cartelera: Ozzy rápido y peludo

Leído: 14.

La familia de Ozzy, un beagle encantador, se va de viaje por Japón. Por eso tendrán que dejar unos días a su adorable mascota en un balneario para perros donde, a priori, será tratado con los mayores lujos posibles. Sin embargo, el lugar será un engaño creado por un villano, por lo que el can irá en realidad al verdadero Blue Creek, una cárcel para perros. La prisión estará llena de chuchos callejeros y allí gobernará la ley del más fuerte. Así, el protagonista se las tendrá que idear para evitar los peligros que surjan, junto a sus nuevos amigos Chester, Fronky y Doc, y regresar a casa a salvo.

Esta película española de animación está dirigida por Alberto Rodríguez (la serie Pocoyó) y co-dirigida por Nacho La Casa.

 

En Cartelera: Si Dios quiere

Leído: 12.

Tommaso (Marco Giallini) es un cardiólogo de renombre liberal y ateo. A pesar de su aparente vida perfecta, su matrimonio con Carla (Laura Morante), la madre de sus dos hijos, ha ido deteriorandose cada vez más.

Mientras tanto, su decepcionante hija Bianca (Ilaria Spada) no muestra interés por nada en su vida. Por lo que las esperanzas caen en su inteligente hija Andrea (Enrico Oetiker) que estudia medicina y tiene un futuro muy prometedor. Sin embargo, un día revoluciona a su familia con una impactante noticia: quiere hacerse cura.

Escrita y dirigida por Edoardo Maria Falcone, quien debuta en la dirección con este largometraje. Entre algunos trabajos anteriores del director se encuentra el haber escrito la película de Rolando Ravello ¿Te acuerdas de mí?.

 

En Cartelera: Nacidos en China

Leído: 9.

Documental de la filial de Walt Disney Disneynature que recoge la vida salvaje y la belleza natural de China. El largometraje sigue de cerca las vidas de tres familias de animales: Los pandas majestuosos, los monos dorados y los leopardos de la nieve. La película viaja desde las gélidas montañas de China hasta el corazón de las selvas de bambú.

Chuan Lu (Ciudad de vida y muerte, El arma perdida) dirige este documental escrito por David Fowler, Brian Leith, Phil Chapman y el propio Lu. La actriz Xun Zhou es la encargada de poner voz a la cinta en su versión original.

 

En Cartelera: Histeria

Leído: 11.

Federico Anduaga es un arquitecto tímido y reservado que debe lidiar todos los días con la presión y la violencia de la sociedad. Encima de eso, Federico vive estresado por cumplir las expectativas de su padre y las demandas económicas de su esposa. La suerte de Federico parece cambiar cuando consigue un trabajo en una constructora, pero sus planes se ven truncados cuando descubre que trabaja para un jefe deshonesto y ahora debe de volverse cómplice de la corrupción en la construcción de un edificio residencial. Las presiones del trabajo se suman al conflicto emocional que agobia a Federico, lo cual provoca que su ira explote y su alma se corrompa hasta llevarlo a desconocer los límites de su propia humanidad.

 

CONTACTO

Envianos tus dudas, comentarios y sugerencias a contacto@renegado.com.mx o mandanos un mensaje desde nuestra área de Contacto

SIGUENOS TAMBIÉN

tweet_icon   - Twitter

facebook_icon   - Facebook