En la era del scroll infinito, es casi imposible no toparse con una "selfie" en el espejo del gimnasio o un video en cámara rápida de una rutina de pierna. Lo que para muchos es una simple dosis de motivación, para la psicología moderna se ha convertido en un objeto de estudio fascinante.
¿Es solo entusiasmo por la salud, o hay algo más profundo moviendo los hilos de nuestras publicaciones?
El "Ego" en alta definición
Diversos estudios, incluyendo investigaciones de la Universidad de Brunel en Londres, han sugerido una correlación entre la frecuencia de estas publicaciones y ciertos rasgos de personalidad. El hallazgo más recurrente es el narcisismo.
La baja autoestima
Paradójicamente, lo que parece un exceso de confianza puede ser un escudo. Para muchos, compartir el progreso es una forma de compensar inseguridades internas.
"Cuando la valoración personal depende exclusivamente de la mirada del otro, el entrenamiento deja de ser una actividad de bienestar para convertirse en una herramienta de construcción de identidad digital."
Si el entrenamiento "no cuenta" a menos que el mundo lo vea, la motivación es extrínseca. Esto significa que, sin el aplauso digital, la persona podría sentir que su esfuerzo carece de valor, lo que es un síntoma claro de una autoestima frágil.
Adicción y dismorfia
No todo es cuestión de ego; a veces es una cuestión de salud mental más compleja. El reporte psicológico identifica tres señales de alerta cuando el contenido fitness se vuelve obsesivo:
No todo es "postureo"
Es justo decir que no todas las personas que publican su rutina tienen un conflicto psicológico. Para muchos, la comunidad digital ofrece:
La clave, según los expertos, está en la intención. Si el objetivo es conectar, el impacto suele ser positivo. Si el objetivo es demostrar superioridad o calmar una inseguridad profunda, es momento de soltar el teléfono y reevaluar la relación con el espejo.
¿Cómo saber si tu contenido es saludable?
Señal de Salud | Señal de Alerta |
Entrenas aunque no tengas batería en el móvil. | Si no hay foto, sientes que el entrenamiento fue un desperdicio. |
Celebras el proceso y el bienestar físico. | Te obsesionas con los ángulos y filtros para ocultar "defectos". |
Aceptas días de descanso sin culpa. | Usas las redes para compararte constantemente con otros y sentirte inferior. |