Ticketmaster México reconoció que muchos fans experimentaron momentos de frustración y decepción durante la venta de boletos para los conciertos de BTS en la Ciudad de México.
Cuando la ilusión por ver a un artista tan esperado se topó con una disponibilidad limitada —solo tres fechas en el país—, resultó comprensible la dificultad para conseguir un lugar. Por ello, la empresa consideró fundamental mantener la transparencia y explicar el funcionamiento de su plataforma, así como la tecnología empleada para gestionar procesos de compra ante una demanda extraordinaria.
El objetivo siempre fue ofrecer una experiencia lo más clara,
ordenada y segura posible, mientras escuchaba constantemente a los fans para
seguir mejorando sus procesos. El interés por BTS en México alcanzó niveles
excepcionales
Desde el anuncio oficial de la gira, más de 2.1 millones de personas ingresaron al sitio de Ticketmaster México para buscar información relacionada con BTS, lo que convirtió esta consulta en una de las de mayor tráfico en los últimos años. Para dimensionar este nivel de interés: si la venta se hubiera realizado en una taquilla física, una fila de ese tamaño se habría extendido desde la Ciudad de México hasta la frontera norte con Estados Unidos. De manera similar, para cubrir completamente la demanda registrada (medida en consultas al sitio), BTS habría necesitado realizar 46 conciertos en el Estadio GNP Seguros.
Ticketmaster compartió estos datos no para minimizar la frustración
de quienes no lograron boletos, sino para contextualizar la enorme brecha entre
la demanda y la capacidad disponible.¿Cómo funcionó la fila virtual y el
proceso de compra?
La tecnología de Ticketmaster ha evolucionado para atender eventos de muy alta demanda, colocando siempre a los fans en el centro del proceso. Las filas virtuales se implementan para proteger los boletos, garantizar la seguridad de las ventas, bloquear tráfico sospechoso y bots, y ofrecer una experiencia de compra sencilla al limitar la cantidad de personas que pueden acceder simultáneamente al proceso. Esta herramienta permitió organizar el alto flujo tanto en las preventas como en la venta general, evitando saturaciones y protegiendo la experiencia de los usuarios.
En el pico más alto,
más de 1.1 millones de fans se encontraban en el sitio, ya sea en la sala de
espera o en el proceso de compra. La fila virtual posibilitó que, conforme
avanzaban, los fans pudieran seleccionar sus boletos a través del mapa
interactivo de forma ordenada y segura, aunque la empresa entendió que la
espera pudo resultar larga y agotadora para muchos. Sobre precios y la
información mostrada durante la venta
Ticketmaster fue claro en este aspecto: el precio final de los boletos nunca cambió durante la venta y siempre estuvo visible. La plataforma no utiliza precios ni algoritmos dinámicos.
Los precios fueron definidos previamente por el organizador del evento, junto con el artista y su equipo, antes de que comenzara la venta, y se mantuvieron sin modificaciones durante todo el proceso. Desde el momento de selección del boleto y antes de iniciar el pago, los fans pudieron ver el valor total, incluyendo los cargos por servicio.
Para estos shows de BTS, se vendieron 136,400 boletos en la plataforma, la cual demostró estabilidad, confiabilidad y seguridad. El 100% de las ventas se realizaron en línea y en formato digital; no hubo venta de boletos físicos ni en taquillas.
Ticketmaster reiteró su rechazo a la reventa
ilegal, ya que esta práctica expone a los fans a fraudes y estafas, incluyendo
la reventa especulativa en plataformas no reguladas que podrían no contar con
boletos reales en inventario, lo que alimenta la especulación y la frustración
entre quienes buscan entradas legítimas. La mejor forma de protegerse, según la
empresa, es no comprar boletos fuera de los canales oficiales de las boleteras
autorizadas. Evolución permanente.
Ticketmaster tiene claro que la experiencia del fan no se mide solo por un proceso de compra sin contratiempos, sino también —y sobre todo— por cómo responde ante dudas, inquietudes o áreas de mejora señaladas por los fans. Además de invertir en tecnología, la empresa trabaja para acompañar al fan en cada etapa de su experiencia, mediante un modelo de atención y soporte diseñado para brindar calidad, seguridad y orientación durante el proceso de compra y acceso a los eventos.
Su principal canal de atención es el Botón de Ayuda, disponible en la app y el sitio web, donde los fans pueden resolver de manera directa y autoguiada temas relacionados con sus boletos. Aunque el compromiso es ofrecer resolución en un máximo de 24 horas, en 2025 lograron reducir el tiempo promedio de respuesta a solo 10 horas, con atención prioritaria a compras de eventos próximos.
De manera complementaria, cuentan con mecanismos de prevención y detección de fraude que incluyen monitoreo en tiempo real, validaciones de seguridad y procesos de pago diseñados para asegurar que los boletos lleguen a personas que realmente desean asistir. Por ello, Ticketmaster reafirma su compromiso con una evolución constante, combinando tecnología robusta y atención humana. En paralelo, trabaja activamente para proteger a los fans del fraude y la especulación, en colaboración con autoridades y los propios fans.
Este es el estándar con el que buscan estar a la
altura de la confianza depositada en ellos.