Muchos conductores de motocicletas llevan a cabo una práctica que, aunque es muy común en las calles de la Ciudad de México, podría acarrearles una cuantiosa multa y otras infracciones por parte de la autoridad competente, según el artículo 21 del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México.
Este apartado y sus diferentes secciones delimitan las prohibiciones impuestas a los motociclistas, donde se incluye la circulación sobre aceras y áreas reservadas al uso exclusivo de peatones, tránsito por vías ciclistas exclusivas y conducir por los carriles confinados para el transporte público de pasajeros, entre otras más. Asimismo, señala claramente las multas e infracciones a las que son acreedores los conductores de motocicleta que incumplan con lo estipulado en los artículos 20 y 21.
De cuánto es la multa a motociclistas por filtrar entre los carros
Según lo estipulado por el artículo 21 del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, los motociclistas tienen prohibido circular entre carriles, a menos que el tránssito vehicular esté totalmente detenido y busquen colocarse en el área de espera para motocicletas o en un lugar visible desde el cual reiniciar la marcha.
Cuando el espacio entre vehículos se comparte dinámicamente, el colchón de seguridad para todos los usuarios de la vía se reduce drásticamente. Las calles y los carriles están diseñados para albergar a un vehículo estándar (un auto, una camioneta o un camión) de centro a centro, dejando un pequeño margen lateral libre a cada lado. Este margen no es para circular sobre él, sino que funciona como una zona de amortiguación para pequeños errores de conducción o imprevistos.
¿Qué sucede?
Al circular sobre la línea que divide los carriles, una motocicleta ocupa ese margen lateral de seguridad. El espacio "libre" entre los dos autos de los carriles contiguos se reduce a centímetros. Un conductor de auto opera bajo ciertas expectativas y protocolos de seguridad. La presencia de una moto entre carriles rompe estas expectativas:
La mayoría de los espejos laterales de los autos tienen puntos ciegos. Una motocicleta que avanza entre carriles pasa gran parte del tiempo en estas zonas donde el conductor no puede verla, incluso si revisa sus espejos. Para cambiar de carril, un conductor debe verificar el carril contiguo. No está entrenado (ni es físicamente posible en muchos casos) para verificar el espacio entre su auto y el carril contiguo para detectar un objeto que se mueve a una velocidad diferente. Si un auto inicia un giro y una moto "aparece" de repente en su flanco, la colisión es inevitable.
Si un auto encuentra un bache, un objeto caído o una mancha de aceite y necesita moverse ligeramente dentro de su carril para evitarlo, con una motocicleta al lado, ese espacio ya no existe. El conductor se ve obligado a elegir entre golpear el obstáculo (dañando su vehículo o perdiendo el control) o golpear la motocicleta.
El motociclista que "filtra" asume el mayor riesgo físico en caso de contacto
Circular a centímetros de espejos, puertas y ruedas en movimiento no deja margen de error. Una ráfaga de viento, una corrección mínima de la trayectoria o un movimiento sutil de un auto dentro de su carril puede causar un contacto lateral. El motociclista tampoco tiene espacio libre hacia los lados. Si encuentra gravilla, una alcantarilla mal puesta, o incluso un bache pequeño justo sobre la línea, no tiene espacio para esquivarlo sin chocar con un auto.
Una costumbre mortal
Circular entre autos en movimiento crea una situación de alta tensión y riesgo compartido. La seguridad de todos los involucrados pasa a depender de que ningún conductor necesite hacer ninguna maniobra de emergencia, y que no existan condiciones adversas en la vía. Dado que la perfección en la conducción no existe, la falta de espacio libre entre vehículos se traduce directamente en un aumento significativo de la probabilidad de accidentes. Filtrar ocasiona el 90% de los accidenetes en moto y el único culpable es el conductor de éste vehículo.
En caso de no cumplir esta disposición, el motociclista será sancionado con una multa de entre 10, 15 o 20 veces la Unidad de Medida y Actualización vigente (UMA), es decir, 1,173 y 2,346 pesos, según los datos actualizados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Además de una multa monetaria, los conductores que infrinjan esta medida se hacen acreedores a perder un punto de la licencia de conducir. Entre otras de las infracciones que los motociclistas pueden recibir por inclumplir el Reglamento de Tránsito de la CDMX se encuentra transitar por los carriles centrales de las vías de acceso controlado cuando viajen en vehículos menores a 250 centímetros cúbicos y circular en vías en las que exista señalización vial que "expresamente restrinja su circulación" y en segundos niveles de vías de acceso controlado.
A su vez, el artículo 20 expresa que los conductores de motocicletas deben utilizar un carril completo de circulación, rebazar a otro vehículo únicamente por el lado izquierdo y respetar las reglas de preferencia de paso que son claramente estipuladas en el artículo 10 del Reglamento.