Fallece Elsa Aguirre a los 95 años

Acuerdenswe que se van de a tres: Ella Laboriel, Bonnie Tyler y ahora el cine mexicano se viste de luto. Elsa Aguirre falleció a los 95 años de edad en su casa de Cuernavaca, Morelos. Con su partida se despide una de las últimas leyendas vivas de la Época de Oro de nuestro cine. Poseedora de una belleza indiscutible, pero sobre todo de una mirada magnética y profunda, Elsa no solo conquistó la pantalla grande, sino que también redefinió lo que significaba ser una diva: una mujer que, tras tocar la gloria del éxito, prefirió la paz del espíritu y la sencillez de la vida.

Nacida el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua, Elsa Irma Aguirre Juárez creció en el seno de una familia de disciplina militar. Tras mudarse a la Ciudad de México, su familia atravesó momentos económicos complicados. Sin embargo, el destino tenía preparado un giro cinematográfico para ella y sus hermanas, Alma Rosa e Hilda.

A los 14 años, Elsa participó casi por juego en un concurso de belleza organizado por la productora Clasa Films Mundiales. No solo ganó el primer lugar, sino que el certamen le abrió las puertas de la actuación de manera inmediata. Debutó en 1946 junto a su hermana Alma Rosa en la comedia de ciencia ficción El sexo fuerte. Desde ese momento, su ascenso fue meteórico

A lo largo de su carrera, Elsa participó en más de 40 películas en las que compartió créditos con las figuras más imponentes de la época. Su talento dramático y su imponente presencia escénica quedaron grabados en cintas memorables:

Ojos de juventud (1948): Donde consolidó su estatus como actriz dramática de primer nivel.
Lluvia roja (1950): Compartiendo un icónico protagónico al lado de Jorge Negrete.
Cuidado con el amor (1954): Una inolvidable comedia ranchera donde derrochó química junto al gran Pedro Infante.
Vainilla, bronce y morir (1957): Creada a partir de la novela de Lope Figueroa, donde actuó junto a Ignacio López Tarso.

Durante la filmación de Lluvia roja, Negrete, entonces el soltero más codiciado del país, intentó cortejarla. Sin embargo, la relación no prosperó por una razón sumamente singular: Negrete, un ávido lector, pretendía educarla enviándole constantes libros de literatura e historia. "Me mandaba tantos libros que me abrumó", recordaría entre risas la actriz años más tarde.

A pesar de tener el mundo a sus pies, la vida de Elsa no estuvo exenta de profundas tristezas. En 1996, enfrentó el dolor más grande para una madre: la pérdida de su único hijo, Hugo Morado, quien falleció a los 30 años a consecuencia de un trágico accidente automovilístico. Años más tarde, en 2025, también se despidió de su querida hermana y compañera de andanzas, Alma Rosa.

Para sanar y encontrar respuestas, Elsa decidió alejarse paulatinamente de los reflectores tras su última participación en la telenovela Belinda (2004). Se refugió en Cuernavaca, Morelos, donde adoptó un estilo de vida basado en el vegetarianismo, la meditación y la práctica diaria del yoga. Este cambio de rumbo le otorgó una lucidez y una salud envidiables que conservó hasta sus últimos momentos. Ella misma declaraba con orgullo que llevar más de 60 años sin comer carne y mantener su mente en paz era el verdadero secreto de su eterna juventud.

En enero de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunió con ella y la describió públicamente como un "ejemplo de gran fortaleza". Pocos meses después, en mayo, el estado de Morelos le rindió un emotivo homenaje en el Teatro Ocampo por sus más de 80 años de trayectoria artística.

Hoy, el público y la comunidad artística despiden a Elsa Aguirre no solo como el rostro bellísimo que iluminó las pantallas de cine, sino como una mujer fuerte, coherente con sus principios y en completa paz con su historia. Su mirada magnética ya no pertenece a este plano, pero se queda resguardada para siempre en la memoria colectiva de México. Descanse en paz.

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