El futbolista Kylian Mbappé, estrella del Real Madrid y figura de la Ligue 1, estuvo en la mira de una organización criminal que planeaba secuestrarlo y asaltarlo en París. El caso ha sacudido a la opinión pública por la audacia y el alcance de la red, cuyo cerebro operaba desde el interior de una prisión.
La investigación judicial en curso ha dejado al descubierto detalles impactantes sobre el modus operandi, la lista de objetivos y la forma en que las autoridades lograron frenar los planes antes de que se concretaran.
El cerebro de la operación: Clément L. y su red desde la cárcel
El líder de la banda fue identificado como Clément L., un joven franco-suizo de apenas 18 años, quien ya cumplía condena en el centro penitenciario de Villepinte por delitos de violación, proxenetismo y robo a mano armada. A pesar de su encierro, Clément L. —bajo el alias "Lester Z"— coordinaba las operaciones externas utilizando teléfonos móviles clandestinos y la aplicación Snapchat, lo que le permitía mantener contacto directo con sus cómplices en libertad.
Durante un registro en su celda, la policía incautó dos celulares y halló una lista con 26 direcciones de posibles víctimas. Entre los nombres figuraban futbolistas, raperos, empresarios y joyeros, todos seleccionados por su elevado patrimonio, "también quería atacar a un rapero y al futbolista Kylian Mbappé".
Objetivos de alto perfil y un plan que no se concretó
La lista de la banda incluía a celebridades y empresarios, como un mayorista chino y uno de carne, además de figuras del deporte y la música. El plan consistía en recopilar información personal de acceso público para preparar asaltos y posibles secuestros. Sin embargo, las autoridades confirmaron que el ataque contra Mbappé nunca pasó de la fase de planeación y recolección de datos.
El caso comenzó a desenredarse tras un intento de asalto a un relojero en Neuilly-sur-Seine en abril de 2026, seguido de un robo armado en el mismo establecimiento el 4 de mayo, donde se sustrajeron relojes de lujo valuados en 150,000 euros. Estos hechos permitieron a la policía rastrear las comunicaciones y huellas dactilares que finalmente llevaron hasta Clément L. en prisión.
Investigación y caída de la banda
Las pesquisas se intensificaron entre el 11 de abril y el 19 de agosto de 2026, periodo en el que se registraron varios allanamientos y se frustraron proyectos de secuestro. La clave para desmantelar la red fue la colaboración de una víctima que, tras ser extorsionada, alertó a la policía y permitió rastrear los movimientos de los delincuentes.
Clément L. fue formalmente imputado el 21 de agosto de 2026 por robo en banda organizada y se encuentra actualmente en régimen de aislamiento penitenciario. Durante los interrogatorios, admitió su participación en la red, aunque aseguró que solo actuaba como "intermediario" y no como el verdadero instigador intelectual.
Un caso que pone en alerta a las celebridades
La revelación de este plan criminal ha generado preocupación entre las personalidades de alto perfil en Francia, especialmente en el mundo del futbol y el espectáculo. El uso de tecnología y redes sociales como Snapchat para coordinar delitos desde prisión evidencia los nuevos retos que enfrentan las autoridades para proteger a figuras públicas.
Por ahora, la intervención oportuna de la policía evitó que el plan contra Kylian Mbappé y otros objetivos se concretara, pero el caso sigue abierto y bajo investigación judicial.