La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, mejor conocida como Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se encuentra en un punto de inflexión. Durante décadas, este esquema ha sido el instrumento estrella para que los trabajadores inscritos bajo la Ley 73 del IMSS (aquellos que cotizaron antes del 1 de julio de 1997) puedan incrementar sustancialmente el monto de su pensión mediante aportaciones independientes a su promedio salarial y semanas de cotización.
Sin embargo, entre el incremento gradual de las cuotas estipulado por ley y los recientes acuerdos publicados por el Consejo Técnico del IMSS en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el panorama para los futuros pensionados está cambiando.
El endurecimiento de las reglas: Ajustes publicados en el DOF
El Consejo Técnico del IMSS oficializó una serie de medidas y ajustes normativos:
Tope al salario de cotización y freno a la simulación: Históricamente, un asegurado podía elegir libremente cotizar con el tope máximo de 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Con las nuevas disposiciones en análisis, el instituto busca vincular el salario de cotización de forma directa al último salario registrado por el trabajador más un ajuste, regulando las “mega pensiones” y limitando esquemas de simulación laboral.
Eliminación de pagos retroactivos masivos: Las incorporaciones surtirán efecto a partir de la fecha de presentación de la solicitud, cerrando la puerta a compras retroactivas de semanas pasadas bajo este esquema voluntario.
Incompatibilidad con esquemas independientes: No se permitirá la combinación de la Modalidad 40 con las nuevas modalidades de trabajadores independientes de manera simultánea.
Periodo de revisión de seis meses: La Dirección de Finanzas y la Dirección Jurídica del IMSS realizan un estudio integral sobre la viabilidad financiera del programa, cuyos resultados podrían traducirse en reformas legislativas o administrativas más profundas.
Respeto a los derechos adquiridos: Las autoridades aclararon que las personas que ya se encuentren debidamente inscritas y pagando la Modalidad 40 mantendrán las condiciones bajo las cuales contrataron hasta finalizar su periodo. De igual forma, las semanas y salarios efectivamente aportados en el pasado mantendrán su pleno reconocimiento legal.
Este incremento constante significa que financiar una pensión al tope de 25 UMAs exige una capacidad económica significativamente mayor año con año por parte del trabajador.
Claves a considerar antes de inscribirse
1. Atención médica no incluida: La Modalidad 40 únicamente acumula semanas y eleva el salario promedio para la pensión (Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez). No otorga servicio médico ni hospitalario. Para contar con cobertura de salud, el asegurado debe contratar aparte el Seguro de Salud para la Familia en el IMSS.
2. Evaluación costo-beneficio obligatoria: Debido al encarecimiento de la cuota, es indispensable realizar una corrida financiera que compare el costo total a invertir en 3, 4 o 5 años versus el incremento real que tendrá la pensión.
3. Plazo de inscripción: Para registrarse se requiere haber causado baja en el régimen obligatorio y contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos 5 años anteriores a la baja.
La Modalidad 40 no desaparece, pero la época en que constituía una vía accesible y flexible para elevar al máximo las pensiones del IMSS está transitando hacia un modelo más restringido, supervisado y financieramente costoso. Quienes planeen utilizar este recurso deberán evaluar cuidadosamente su presupuesto familiar y mantenerse al tanto de las resoluciones definitivas que el IMSS emita tras sus análisis institucionales.