Bestel, subsidiaria de Grupo Televisa, firmó un acuerdo comercial con Starlink para revender sus servicios de conectividad satelital empresarial en todo México, especialmente en zonas donde no existe infraestructura terrestre.
La alianza permitirá a Bestel ofrecer conectividad directa a dispositivos (D2D), tecnología que habilita que teléfonos móviles convencionales y dispositivos IoT se conecten directamente a los satélites de órbita baja de Starlink. Esto facilita el envío de mensajes, descargas de datos y hasta llamadas en zonas sin cobertura tradicional, como desiertos, montañas, océanos o parques nacionales.“Nuestro principal interés es que nuestros clientes amplíen su disponibilidad y continuidad de negocio en lugares donde la infraestructura tradicional es limitada. La tecnología no debe ser un obstáculo, y ese es el objetivo principal de este acuerdo con Starlink”, declaró Federico Garcés, Subdirector de Productos Empresariales de Bestel.
Con esta alianza, Bestel busca complementar su red de fibra óptica con soluciones satelitales de última generación, creando arquitecturas híbridas a la medida. La compañía podrá ampliar su cobertura nacional, mejorar la disponibilidad del servicio y atender tanto a clientes empresariales como a proyectos en regiones remotas.Además, la solución elimina los altos costos de implementación de “última milla” y reduce significativamente los tiempos de despliegue en comparación con infraestructuras tradicionales. “El servicio representa una alternativa viable para enlaces temporales o proyectos de expansión, con un costo competitivo frente a los satélites tradicionales”, agregó la empresa.Bestel ya habilitó la comercialización del servicio a través de su equipo de ventas corporativas, con cobertura disponible en todo el territorio nacional (sujeta a visibilidad satelital y condiciones técnicas del sitio).
Contexto del mercado
Esta decisión ubica a Bestel dentro de la tendencia de operadores mexicanos que se suman al ecosistema de Starlink. Globalsat, otra empresa satelital nacional, también anunció recientemente que revenderá servicios de la compañía de Elon Musk. En los últimos tres años, Starlink ha ganado terreno rápidamente en México, principalmente por su capacidad para llevar conectividad a zonas remotas donde resulta económicamente inviable desplegar fibra o torres terrestres. Durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, la empresa CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos adjudicó tres contratos a Starlink para llevar internet y telefonía a comunidades aisladas, uno de ellos vigente hasta 2026 por hasta 1,556 millones de pesos. Con base de usuarios cercana a los 160,000 (según el último dato público reportado al IFT) y nuevos acuerdos con grandes jugadores de telecomunicaciones, la presencia de Starlink en México continúa expandiéndose de forma acelerada.