Cuando WhatsApp introdujo las notas de voz en agosto de 2013, la compañía lo anunció con entusiasmo: “Sabemos que nada sustituye el sonido de la voz de un amigo o familiar”. Trece años después, esa función se ha convertido en una de las herramientas de comunicación más polarizantes del mundo digital.
En países como India, México, Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos, las notas de voz han alcanzado una popularidad casi equiparable a la de los mensajes de texto tradicionales. En cambio, en Reino Unido siguen siendo vistas con recelo por la gran mayoría de la población. Una encuesta de YouGov realizada a más de 2.300 adultos británicos este año reveló que solo el 15% de ellos usa notas de voz con regularidad (varias veces por semana). Tanto hombres como mujeres, y en todos los grupos de edad —incluida la Generación Z—, las notas de voz ocupan el último lugar entre los métodos de comunicación preferidos. En 2024, el mismo instituto situó a Reino Unido como el país más reacio a esta herramienta entre 17 naciones mayoritariamente ricas: el 83% prefirió los mensajes de texto frente a solo un 4% que se declaró partidario de las notas de voz.
En el extremo opuesto se encuentra México, donde el 53% de la población afirma que le gustan las notas de voz. ¿A qué se debe esta brecha cultural tan marcada?
El poder emocional de la voz
Los psicólogos apuntan a que escuchar la voz de un ser querido activa mecanismos biológicos profundos. Un estudio de 2011 demostró que las llamadas telefónicas con los padres reducían los niveles de cortisol (hormona del estrés) y aumentaban la oxitocina, relacionada con el vínculo afectivo y las relaciones positivas. Aunque el estudio se centró en llamadas en vivo, expertos como Seth Pollak, de la Universidad de Wisconsin-Madison, creen que las notas de voz podrían generar un efecto similar, aunque probablemente menos intenso que una conversación en tiempo real.Martin Graff, psicólogo de la Universidad del Sur de Gales, explica este fenómeno desde la teoría de la riqueza de los medios: la voz transmite emociones, matices y contexto que el texto puro no logra. Esto reduce la incertidumbre sobre la intención del interlocutor y enriquece la comunicación. No es casualidad que aplicaciones de citas como Bumble, Happn y Grindr hayan incorporado la función de notas de voz en los últimos años.
La reserva británica frente a la expresividad latina e indiaJessica Ringrose, catedrática de sociología en el University College de Londres, señala que los británicos tienden a ser más reservados en sus estilos de comunicación. “Las notas de voz son atractivas si realmente te gusta hablar y tienes ese componente comunicativo y performativo en tus relaciones”, afirma. En la cultura británica, considerada emocionalmente más contenida, las personas tienden a ser más breves y prefieren la escritura.Los propios británicos consultados coinciden en varias críticas recurrentes: las notas de voz son “desequilibradas” (fáciles de enviar, pero exigentes de recibir), obligan a prestar atención completa, generan estrés al no saber de antemano la gravedad del contenido y requieren auriculares para escucharlas en público.
Por el contrario, en México y en India las notas de voz son vistas como una forma natural y enriquecedora de comunicarse. El factor lingüístico y la alfabetizaciónEn India, uno de los países donde más se usan, la diversidad lingüística juega un papel clave. Muchas personas alternan entre su lengua materna (como el maratí) y el inglés, o hablan “hinglish”. Escribir en algunos idiomas locales resulta complicado, mientras que hablar es fluido. Además, en comunidades rurales o con menores niveles de alfabetización escrita, las notas de voz representan una solución práctica que no requiere saber leer ni escribir con fluidez.
Kathryn Hardy, socióloga de la Universidad Ashoka, considera “muy plausible” que esta sea una de las razones principales de su éxito en zonas rurales de India.
La diáspora: el gran impulsor
Otro factor común entre México e India es la gran diáspora. India tiene la más numerosa del mundo (más de 35 millones de personas), y México cuenta con millones de connacionales viviendo principalmente en Estados Unidos. Las notas de voz ofrecen una solución ideal para familias separadas por miles de kilómetros y husos horarios diferentes: más personales que un texto, pero más flexibles que una llamada telefónica. Una madre estadounidense residente en India desde hace casi una década cuenta que ella y sus hijos envían entre 10 y 20 notas de voz por semana para mantenerse en contacto con los abuelos en EE.UU.
En México, esta dinámica es igualmente fuerte: los migrantes y sus familias en el país usan las notas de voz para compartir chismes, contar dramas familiares o simplemente sentirse más cerca.
Cortesía versus conexión
Para algunos británicos, como el columnista Rory Sutherland, enviar una nota de voz de varios minutos es una falta de cortesía hacia quien la recibe, porque impone una carga de tiempo y atención. “Espero que conservemos una vaga noción de lo que es la etiqueta”, afirma.Otros, sin embargo, defienden su valor. “Transmiten mejor la expresión, los matices y el contexto”, dice un entusiasta británico. En México e India, además, son el formato preferido para el chisme: nada iguala el tono de voz para contar un buen drama.Trece años después de su lanzamiento, las notas de voz siguen dividiendo opiniones. Mientras en algunos países se han convertido en una forma cotidiana de mantener el vínculo emocional a pesar de la distancia y las diferencias horarias, en otros siguen viéndose como una interrupción molesta.
Al final, como resume un aficionado británico: “Espero que nunca desaparezcan. Las conversaciones en nuestras vidas serían mucho menos interesantes sin las notas de voz”.